Vecinos y organizaciones de Derechos Humanos transformaron “El Olimpo” en un espacio de la comunidad, para ejercer el arte y la memoria donde se desarrolla un taller de circo, malabares, teatro y distintas actividades de expresión. Los mismos son abiertos y quien quiera probar está invitado y será bienvenido. A principios de mes, el taller de circo presentó la obra “Despierta tu estrella” en el marco de “Campayapolis”, un campamento socio-comunitario que reúne organizaciones y tiene como objetivo realizar intercambios teóricos y prácticos desarrollando sus tres ejes fundamentales: arte, salud y ambiente. Este se realizó en Parque de la Ciudad y fue organizado por la agrupación “Payasos Unidos”.
El proyecto Red de Espacios e Intervenciones Recreativas (REIR) junto a los vecinos del barrio de Liniers y distintas organizaciones de derechos humanos, logró recuperar “El Olimpo”, un espacio histórico empleado por la última dictadura cívico-militar como Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) y convertirlo en algo totalmente distinto: un espacio de memoria, cultura y alegría.
Antiguamente terminal de tranvía y colectivos y posterior a la dictadura, un centro de verificación automotor de la PFA, “El Olimpo”, en el barrio Vélez Sarfield, ocupa toda la manzana entre las calles Olivera, Ramón Falcón, Lacarra y Fernández y Rafaela.
Durante la dictadura los vecinos de la zona percibían ciertas actividades fuera de lo normal, como la permanente entrada y salida de autos y camiones, o el extraño tapeado de las ventanas, pero ante la incertidumbre y el miedo predominó el “no te metas”.
Una vez pasado el temblor y sabiendo del terror que había acontecido en ese lugar (constan denuncias de sobrevivientes en la CONADEP), los vecinos decidieron actuar por su cuenta y no permitir que ese espacio siga siendo utilizado por la Policía Federal Argentina, que durante la dictadura fue artífices y cómplice, y luego varios de sus oficiales siguieron tratando de ocultar la verdad, negándose a declarar y hasta remodelando el lugar para que las investigaciones no llegaran a buen puerto.
A mediados del 2005 se realizó un abrazo simbólico que concluyó con la policía desalojada del predio y con una victoria de la cultura.
Paulatinamente los alumnos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) presentaron como proyecto para su tecnicatura la idea de utilizar el espacio como taller recreativo, además de su carácter de espacio de memoria. De esta forma surgió el proyecto colectivo REIR.
Porque sí, aunque intenten callarnos, nosotros siempre podemos volver a reír.
Porque sí, aunque intenten callarnos, nosotros siempre podemos volver a reír.

Comentarios
Publicar un comentario